viernes, 5 de julio de 2013
Gente Excepcional
lunes, 5 de noviembre de 2012
El Licor de Don Manuel
lunes, 1 de octubre de 2012
Sin Red
También hay un hotel Mercure una playa para mujeres y un hipermercado. Hay helados de Baskins & Robins, que yo no conocía antes de llegar al país, farolas, carreteras asfaltadas y paneles de tráfico indicando direcciones.
Todo esto es la ciudad, fuera, se parece más al norte. Las ropas tradicionales, las mujeres que cubren su cara e incluso sus manos y las armas automáticas fabricadas en chinos. Porque si, los chinos tambíén imitan armas. Los populares kalashnikov aquí son chinos, igual que los iphones de los que explotan estridentes melodías.
La semana que viene vuelvo a Sada'a. De la playa a la montagna. Del pegajoso calor del sur a la agradable brisa que proporcionan los 2,200 metros de altitud. Aparcaré el Corolla que he estado conduciendo estos días para montarme en el Land Cruiser, que dicho sea de paso, solo conduzco los 500 metros que separan la casa de la oficina.
Hoy hace un mes que empecé mi misión en Yemen y he visto la ciudad antigua de Yemen, Aden, la ciudad petrolera del sur, y Sa'ada, el norte tradicional del país. En este mes, todavía no me hago una idea general de sus habitantes, cómo son en realidad, si están contentos con lo que tienen.
En los meses que me quedan, espero hacerme una idea, aprender algunas palabras más de árabe, organizar un poquito mejor la oficina, y correr mucho más rápido, mucho más lejos
Ah, y si se escapa alguna palabra que no va en su sitio, pues es que es media hora más tarde que antes, y antes ya era muy tarde.
domingo, 22 de julio de 2012
Mi amigo Hassan
Hassan vende mirinda, super - cola, galletas, samosas e insecticida. De vez en cuando, consigue huevos y la tienda se llena aun mas de lo habitual. Tambien me cambia dolares por libras sudanesas, me vende creditos para el telefono movil y atiende pacientemente las sugerencias que le hago sobre ciertos productos.
Hassan ha conseguido traer Coca - Cola a Bentiu.
Definitivamente, creo que hoy Hassan y yo somos los logistas con mas éxito en esta región del mundo.
Yo tengo mi Coca - Cola y mis colegas tienen combustible para sus vehiculos y generadores, comida y medicamentos para los pacientes de los hospitales.
Hoy, despues de hablar un rato con Hassan, y mientras saboreo mi Coca - Cola fria pienso que si, que mis dos meses aquí va a servir para algo. Que habrá gente con mejores condiciones de trabajo, mas preparados y que, esto repercutirá en una mejor atención a los refugiados.
sábado, 7 de julio de 2012
Y el Sábado a la Escuela
Pero no, yo no hablo de esas cosas. Que hay otros que lo cuentan mejor, con mas información y una mayor audiencia. Yo hoy, he decidido hablar de un colega Sud Sudanes.
Esta manana, mientras paseaba por la calle principal, buscando un lugar donde comprar una Pepsi fría - mi tendero habitual es musulmán y estaba rezando - he notado una inmensa figura sonriente tras de mi. John, es un tipo de mas de dos metros de altura, que siempre se ríe. Ademas de reírse, es ingeniero. Probablemente el ingeniero mas grande que conozco. El caso es que, le he preguntado si iba a la iglesia - contando con las posibles opciones de ocio que ofrece Bentiu, si te encuentras a alguien conocido el fin de semana por la calle, probablemente va a la iglesia - .
Pero no, John, iba a la escuela. Un ingeniero de mas de 2 metros que va a la escuela. MMMMMM. Raro. Luego me ha explicado. Los sábados y domingos va a dar clases a una escuela local. Y no, no es que paguemos mal y se busque un sobresueldo. Dedica sus fines de semana a dar clases gratis en una escuela local.
En fin, que lo que quiero decir es que, estoy en un país que se ahoga en el lodo de sus pistas, se desangra por ese oleoducto bloqueado desde Karthoum, donde faltan escuelas y hospitales.
Pero tiene a gente. He conocido a poca gente local y, cuando llegue el momento de irme, no habré conocido a muchos mas pero, por el momento, me he encontrado con gente que tiene ilusión y que, quiere ayudar a su gente. Imposible saber si hay muchos como los que he encontrado pero, me da un poquito de esperanza.
jueves, 26 de abril de 2012
Oueah
viernes, 13 de abril de 2012
La Feria del Libro
Un tipo duro al que, las penurias y sentimientos de los judíos venidos de toda Europa no le hacían reducir su tarifa habitual.
La librera, que desde hacía un rato me miraba con una mezcla de curiosidad y aburrimiento, seguía mis movimientos callada, hasta que, decidí preguntarle.
« Si, conozco el libro. No es una historia real o, al menos, no está basada en datos históricos reales. Podría ser que sí, que hubiera existido un Contrabandista Nacido en Canfranc, o en Villanua, que conociera como la palma de su mano todos los pasos, escondrijos naturales y oportunidades que los Pirineos ofrecían a los buscadores de fortuna y otros personajes huyendo de la historia. No hay más ejemplares porque fue una tirada muy pequeñita, un riesgo asumido por una diminuta editorial Zaragozana, quizás conmovidos mas por la ilusión con el que la chica transmitía el producto que con la calidad del relato ».
Pague, lo metí en mi bolsillo y seguí andando. Antes de llegar al final de las casetas, sentía ya el libro quemar dentro de mi bolsillo, y mis ansias por conocer más de este oscuro personaje y por saber si, como en todas las historias clásicas, iba a transformarse tras encontrar, entre las personas a las que ayudaba a cruzar, a una mujer.
Decidí entrar en el Parque Bar, buscar una mesa un poco apartada, pedir una cerveza bien fría y, abrir el libro. El contrabandista, que a estas alturas ya sabía que se llamaba Florencio Tolosana, era un tipo rudo, de pocas palabras y menos vicios. Trabajaba para vivir y, desde el final de la guerra civil, cuando había vuelto a Canfranc, pasaba la mayor parte del tiempo en el monte.
No parecía tener cuentas pendientes con nadie en el Valle del Aragón. Ningún falangista intento que lo detuviera ni, en los círculos de los represaliados se conocía historias de abusos contra los camaradas fieles a la republica.
Debía ser pues lo que parecía, un hombre sin un pasado interesante que contar y con un incierto y duro porvenir.
Parece ser que, después de su llegada, y aprovechando el éxodo de los republicanos hizo un buen negocio, abasteciendo a los vencedores, al mismo tiempo que hacia cruzar a los vencidos. Nadie nunca tuvo un reproche, era discreto, callado y proveía de lo que necesitaban a aquellos que tenían con que pagarlos. Nadie hacia preguntas.
Poco a poco, el negocio fue cambiando. Los alemanes ocupaban Europa, la represión contra los vencidos en España suavizaba y un flujo de gente en sentido contrario, buscando llegar a Portugal se acercaba a los Pirineos. Alguien, al otro lado de la frontera, le proporciono sus primeros clientes, una familia alemana que dados los todavía buenos contactos del padre de familia, había conseguido salir de Berlín tan pronto como las primeras hostilidades hacia los judíos se habían declarado.
Después de 3 días de viaje en el, todavía rutilante Mercedes que habían vendido en Pau, consiguieron llegar al borde de la frontera. Allí, sus distinguidas ropas, poco apropiadas para lo que se avecinaba, atrajeron pronto la atención de los « con seguidores » y pronto, estuvieron en manos de Florencio.
Parece ser que sus primeros clientes no fueron fáciles, aunque le procuraron pingues beneficios. Gente de la clase alta alemana, que lo trataban como a un criado analfabeto. Florencio, que solo hablaba el francés justo para comunicarse con los que le proporcionaba las mercancías en Urdos, no conseguía comunicarse con esas gentes.
En realidad tampoco lo necesitaba. Lo único que necesitaba es que, le dieran la mitad de la suma acordada al principio del trayecto y, la otra mitad, una vez estuvieran en la estación de tren de Canfranc, donde partirían hacia sus nuevas vidas.
Llegada ya la hora de comer, decidí comerme un bocadillo allí mismo y seguir leyendo, seguir buscando el punto de inflexión, la transformación de este zafio, vulgar superviviente en un luchador por la libertad.
Así que, mientras devorada rápidamente mi bocadillo, seguía dándole vueltas a esta transformación, o quizás al encuentro con ese famoso músico que por las noches en los pirineos, recordaba, afinando su viejo violín las noches de la Opera de Viena.
Ensimismado como estaba en leer, comer y desarrollar mi propia historia paralela, no me había dado cuenta de que el Parque Bar se había ido llenando de gente y de que, precisamente, la librera estaba sentada a solo dos mesas de la mía.
Tras un intercambio de sonrisas, decidió trasladarse a mi mesa y, al confirmar que, estaba leyendo el libro que le había comprado, me pidió disculpas: « no he sido todo lo sincera que hubiera debido. El libro que te ha llevado y que, veo que estás leyendo, lo he escrito yo, pero me ha dado un poco de corte decírtelo porque, tú debes ser el único desconocido que lo ha comprado. El resto, parientes, amigos y compañeros de la Editorial ».
“Ah, también te he mentido en otra cosa, Florencio, era mi abuelo”
sábado, 24 de marzo de 2012
No soy un fulano con la lágrima fácil
viernes, 28 de octubre de 2011
What about me?
So today, and before we cut the generator (so i have to cut de crap fast and go straight to the point), I am doing so. Giving an update, telling what I have been doing and what I am supposed to do next.
I am writing from Makanza, or Mankanza, a small village on the beach of the Congo River, in the DRC side. I have come here as part of a routine visit to all the bases where we have on - going projects. That might not mean a lot to you now but, this means 3 bases in the Equator, 1 in the Oriental Province, 2 bases in Sud Kivu and 1 Base in Katanga, plus de coordination bases in Bukavu and Kinshasa. Telling it this way, it sound a lot, and it is loads of kilometres in a huge country as DRC, where there is mostly no roads, and most of the communications must be done using the river/lake transport and the aleatory ECHO or UN flights.
So that's the place where I am. You know what I do. Logistics. So I am responsible to the logistics in this country for the organisation, trying to bring in goods and people, storing them (the goods) and taking them to the places where they are needed (the goods, and the people). Basic staff if I had not told you before about the transport complexities of this country.
When I say that I do it, it is not true. There is always somebody else who does it. I try to put all of them together, get them deliver good results, protect them from the frustrations of all expats who thinks that, if DHL can deliver with 24 hours from London to New York, it should not be so difficult to do the same within one country.
And they are so wrong. It hardly ever happens. When we, all logisticians, sit together around one table we share deceivement, anger and, definitely some beer. Because beer is the only thing is always there, on time, even cold. Price is other story. The prices raise as the difficulties with the transport, and believe me, to bring beer into some places of this country is really difficult.
So that what I do, and what I have been doing for nearly the last six months and. in one month I am finishing doing so. I will pack my bags, and fly back to Spain, get some real food, good sleep, clean my bike, and start getting ready for my skiing season.
What's next? Maybe is up to ICRC, or any other organisation who proposes me to go somewhere else.May be I find a job in Europe. May be you have some tip, a brilliant idea or you need a logistician, cost optimiser, project enable, or whatever you can call me these days.
The only sure thing is that, in one month, I will be back in Huesca. And that alone already sounds great :-)
martes, 25 de octubre de 2011
Yo le quería contar que el azar ...
lunes, 11 de julio de 2011
Y por qué no había pensado en ésto?
- Hola Ruben, que tal estas? y donde? Hace unas semanas lei tu post en Facebook en relacion a los libros y te quería haber escrito entonces, pero me fui de vacaciones y se me fue pasando, asi que te escribo hoy sin falta, no se si te servira de inspiración... Hace unos meses estaba hablando con una amiga sobre libros y me recomiendo dos, uno era The Horse Boy, y otro Memoirs of a Geisha. Al cabo del tiempo me compre el primero. Asi que llevaba en la cabeza comprarme el segundo cuando lo viera. Vivo en Greenwich y hay un mercado muy chuli los fines de semana, venden de todo, comida de todas partes, muniecos, bolsos, camisetas ect. pero también hay un puesto de libros de segunda mano, y cual seria mi sorpresa al encontrarme el de Memoirs of a Gheisha, asi que por £3 libras no lo dude ni un segundo. Se nota que esta usado y bien usado, (le tuve que poner pegamento en el lomo para sujetar unas paginas que se habían despegado). A mi eso no me importabal, total, me iba a llevar el libro a la playa y estaba preparada a que se llenara de arena, agua, crema... Estando en casa vi la dedicatoria: Sheila P_lcus March/April 1999 Hawaii Me hizo gracia que el libro hubiera viajado de Hawaii a Londres y yo me lo fuera a llevar a Espania. Creo que una vez que me lo lea se lo pasare a una amiga que le encanta leer pero la pobre destroza los libros, incluso los que no son suyos... Asi este ya viene roto y no se sentira tan mal. Lo firmare tambien y le dire que lo siga pasando... Bueno, un beso Laura
sábado, 25 de junio de 2011
Historia de un libro
Ese va a ser el título. Decidido. Y voy a contar de qué va el tema. Incluso a pedir vuestra ayuda. El narrador de mi historia es un libro. Un libro que pasa de mano en mano, y viajando en el fondo de una mochila.
El lugar donde empieza la aventura de este libro, que nos cuenta las costumbres sobre sus dueños, lo he puesto yo.
De momento no os lo voy a dejar leer, pero estoy bastante orgulloso. Un primer capítulo clásico, de introducción del personaje principal, el libro, y de cómo empezó su peregrinar, desde una librería en Londres, hasta un pequeño pueblo de un país en África Central. Describe a su primer compañero de viaje – que sería yo – y sus manías – las mías – y al que se lo entrego.
A partir de aquí, la novela tomará el rumbo que queramos. Cuál será su nuevo destino? Si alguna vez habéis llevado un libro con vosotros durante un viaje, y, después de leerlo se lo habéis entregado a alguien, o habéis soñado con hacerlo, o lo queréis inventar, y os apetece que lo sume al viaje de mi libro, enviadme unas líneas.
Así es que todavía no sé cómo acabará sus días este libro de bolsillo. Espero que me ayudéis a decidirlo.
jueves, 16 de junio de 2011
Reconciliación
Hace muchos, muchos años, en una escuela de una pequeña ciudad de provincias, venían misioneros a mostrarnos diapositivas en las que nos enseñaban las condiciones de vida en África y la labor que desempeñaban.
Imagino que, en aquel entonces, todavía sentíamos que esos misioneros, amigos de nuestros profesores, eran unos héroes. Se enfrentaban a mil peligros, y viajaban a lugares desconocidos para ayudar a los más necesitados.
Los años pasaron, y en los libros de historia nos encontramos las barbaries cometidas en el nombre de la fe, escuchamos la desenfocada visión de la realidad por los dirigentes (y casi nunca diligentes) gestores de la iglesia y, siguieron apareciendo escándalos de además se trataban de encubrir.
Poco a poco, todas esas negativas imágenes fueron arrinconando el recuerdo de esos misioneros viejecitos que venían a contarnos historias y enseñarnos diapositivas.
Hace un mes que he llegado a Bukavu, en la República Democrática de Congo. En este mes, he conocido ya parte de la realidad del país. De esa realidad esbozada en diversos medios pero siempre sesgada por los mismos.
La Realidad constatable y que yo he constatado es: un país con una densidad de población inferior a la de los Monegros, unas infraestructuras paupérrimas, corrupción en diferentes estamentos, regimientos del ejercito que desertan en bloque, guerrillas que siguen campando a sus anchas por determinadas zonas del país y un puñado de ONGs que luchan por conseguir los fondos asignados por las grandes potencias internacionales.
También he encontrado algo más. Una monjita de Vigo, de más de 80 años, que dirige un taller de costura, en el que jóvenes adquieren un oficio y que, con los beneficios, mantiene una escuela y un pequeño centro ortopédico. También un taller de capacitación profesional donde adolescentes aprenden a ser torneros o soldadores bajo la supervisión de un viejo padre francés.
Estos dos encuentros y un pin de antiguo alumno salesiano en la solapa de un empleado de UNICEF me han devuelto momentáneamente a la niñez, a una pequeña sala de actos, rodeado de un grupo de mocosos, mirando las obras de esos misioneros viejecitos, que no tratan de inculcar la fe, sino un oficio, y las ganas de vivir en unos jóvenes que no tienen nada.
Cuando vuelva a Huesca, y pase por delante de mi antiguo colegio, recordaré a esos religiosos y religiosas que deciden hacer algo por otra gente, de verdad, y no a cambio de besar crucifijos o proclamar la existencia de lo intangible. Supongo que como al escribir estas líneas sonreiré y recordaré la sonrisa de ésos que dan sin esperar recibir nada a cambio.
lunes, 2 de mayo de 2011
La vida en una piragua
viernes, 25 de marzo de 2011
Dejarse llevar...
sábado, 19 de febrero de 2011
La Inspiración (y 2)
jueves, 10 de febrero de 2011
Un descubrimiento
En una mesilla de alguien amado. Allí me encontré a Eric – Emmanuel Schmitt. Un libro de bolsillo, ajado de viajar varios continentes. Con un descapotable levantando el polvo del camino y dejando el sol tras de sí. “Ulises sobre Bagdad”.
La Odisea de Saad Saad, que significa, como el propio Saad Saad indica, esperanza en arabe, tristeza en inglés. Un viaje de supervivencia para el, y un viaje de descubrimiento para mí.
Saad Saad no quiere ser un héroe. Solo quiere salir de su país. Llegar a un lugar mejor donde podrá ahorrar para sacar adelante a su familia, que sufre en Irak.
Este viaje además me introduce en el autor. Un escritor sensible, con una inmensa capacidad de retratar los sentimientos de los protagonistas con pocas palabras, de descubrirnos paisajes, lugares y personas en breves párrafos.
Y tras Saad Saad, me encuentro con Joseph. Y Joseph es “el hijo de Noé”. Otro viaje. Otra aventura por la supervivencia. Esta vez lo encuentro en, sorpresa, una librería de Huesca, y sorpresa, en el francés original.
Y sigo a Joseph en su tránsito hacia la adolescencia, en una doble vida que esconde el más peligro secreto. En una adaptación a los ritos cristianos mientras, por la noche, se sigue instruyendo, junto al Padre Pons, en las tradiciones hebreas
El también viaja, aunque no sepa el porqué, viendo sobre sus ojos de años lo que pasa alrededor suyo sin acabar de comprenderlo.
Ahora que tengo frente a mí estos dos libros. Los dos evocando un gran viaje de la historia de la humanidad, los dos transmitiendo el viaje de una persona solo deseo poder encontrarme el tercero de los viajes narrados por Schmitt.
No lo voy a encargar. Estoy seguro que me encontrará en el lugar más insospechado, para llenar las horas de otro viaje, el mío hacia un lugar ahora, y todavía, no definido.
viernes, 28 de enero de 2011
Invisible
viernes, 5 de noviembre de 2010
Mi Equipaje
sábado, 31 de julio de 2010
Guantanamera II
Contaba un día lo que pasaba al viajar con un pasaporte español.
Pues bueno, eso era antes del mundial.
Antes de ganar a Alemania.
Tres de la mañana. Embarque al vuelo de Emirates en dirección a Kuala Lumpur. La azafata me comunica que ELLA va con España. Pero desde el principio. No como la OTRA, que se ha subido al carro de España solo porque el pulpo ha dicho que ganábamos.
Y llego al control de pasaportes. Y una señorita malaya, con velo, me sella el pasaporte casi sin mirarlo me desea suerte y me regala una sonrisa.
Y me registro en el hotel. La recepcionista me informa que de que en una de las salas se podrá ver la final.
Y tengo que volver. Y en el registro de pasajeros, la azafata me da la enhorabuena y me ofrece un buen sitio en el avión.
