lunes, 31 de mayo de 2010

Guantanamera

Viajar con un pasaporte español y una carta de misión de la Cruz Roja siempre trae sorpresas agradables.

Esta manana, después de pasar por delante de todas las colas inimaginables - con mismo sentimiento que imagino tiene el pibón a la hora de entrar en una discoteca - me encuentro con un guardia afgano que, en lugar de registrarme, se pone a cantar Guantanamera con una entonación inmejorable.

Imagino que son cosas de ser Español. En los aeropuertos más remotos, en las fronteras más insospechadas, siempre encuentras a un guardia que te dice hola, que le gusta el Barcelona o que piensa que Villa es el mejor delantero del mundo.

El único momento embarazoso se produce cuando quieren bailar la Macarena contigo y no te sabes los movimientos. Mierda! Tengo que aprender a bailar la Macarena...

Por alguna razón extraña, no somos considerados gente peligrosa (excepto si cruzas a Francia por Irún, o tratas de coger un avión en Burdeos). Se sonríen y dicen: ah, español, pase pase. De qué equipo es? Madrid o Barcelona? A lo que respondes...del Real Zaragoza. Y explicas que se ha salvado de bajar a segunda, pero que ha vivido tiempos más gloriosos...y que si, que el Barca es el mejor equipo del mundo y Messi el mejor jugador

sábado, 24 de abril de 2010

La Ruta de la Seda. Uzbekistán

No sé si a todo el mundo le pasa. Supongo que sí, que no soy especial. Guardo en mi memoria nombres de lugares. Mezcla de literatura, cine o historias contadas por otros. Algunos imaginarios. Otros reales, pero tan lejanos o tan de otra época que parecen imposibles de alcanzar.
En mi atlas imaginario se encuentran la Atlántida, el bosque de Sherwood, Rivendel, Casablanca, Dakar o Samarkanda.
Samarkanda. Resulta que Samarkanda es real, y que está a solo un puente de Afganistán. Un puente una vez destruido para evitar que los talibanes lo cruzaran y otra vez reconstruido. Una ciudad de mil y una noches en un país ex-soviético.
La posibilidad de reemplazar las fotos de mi álbum imaginario por otras reales.
Samarkanda y Bukhara. Puntos casi finales de la ruta de la seda. Mezquitas de azules brillantes mezcladas con prácticos edificios grises cuadrados recuerdo de otros tiempos, no tan lejanos.
Controles de pasaportes. Grandes corras de plato. Vendedores ambulantes, ladas del pasado y
daewoos del presente. Pequeñas calles y grandes avenidas. Mezcla de razas, idiomas, culturas.
Cruzamos abruptos paisajes de montaña y campos trabajados con esfuerzo de otras épocas. Paseamos por Bukhara, donde, en algún momento, nos dio la impresión de formar parte de la expedición de Marco Polo.
Negociamos la compra de productos que no necesitábamos y recorrimos el país como si nos persiguieran. Rápido, sin mirar atrás, enseñando nuestros pasaportes en todos los controles, con nuestra carta de misión - nuestro salvoconducto - siempre lista. Y volvimos a cruzar el puente hacia Afganistán.
Y Samarkanda? Seguirá en ese atlas imaginario, protegida por grandes soldados armados con alfanjes y tocados con turbantes que protegen sus secretos de los viajeros que buscan gloria y riqueza.

viernes, 26 de febrero de 2010

Ready to Fly

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Carajillo de Bailys

6h30 am: Bomba, sirenas, helicópteros. Seguridad a nivel 3. No podemos salir de las casas. Imposible seguir durmiendo con todas las sirenas resonando en la calle. Mal día para una resaca.
El día va a ser largo.
Revisión del nivel de seguridad. Noticias. Dónde. Confrontación directa o solo un terrorista suicida?
Mientras se aclaran las cosas, ejercicio. La Gran Evasión mientras pedaleo. Siguen atrapando a Steve Mcqueen. Se sigue intentando escapar. Nunca se desanima. Y les llega el envío de la Cruz Roja. Por fin pueden preparar el té.
Es la primera bomba en Kabul desde que he vuelto de mis vacaciones. Todas las medidas de seguridad que se habían reducido en estos días volverán al estado de antes de las vacaciones.
Nadie se sorprende. Nadie se desanima por tener que quedarse en casa. Muchas cosas que hacer, revisar informes, poner al día asuntos atrasados.
Y la comida. Y el café. Y la botella de Bailys. Y los Lindt recién llegados de Suiza. Así que la tarde pasa entre discusiones, cafés, y libros. Entre blogs. Entre llamada a familiares y amigos.

sábado, 23 de enero de 2010

Explosiones

La noticia de la semana, junto a Haití, han sido los atentados en Kabul el lunes pasado.
Desde nuestra oficina se oyó una explosión. No sé si la primera. Tras esta primera explosión empiezan a llegarnos noticias. Se comenta que hay una veintena de terroristas suicidas en la ciudad.
Se oye otra explosión.
Se nos restringe la salida de la delegación. Tampoco podemos encargar comida. No podemos hacer que los repartidores se arriesguen.
Vemos imágenes en directo en la televisión local. Tiroteos esporádicos. Pero desde la delegación no se escucha nada. Ni disparos ni explosiones.
Después de un rato de distracción, comentarios, y comparaciones de las noticias de los diferentes medios internacionales volvemos a nuestras tareas cotidianas.
Si alguien tenía que hacer trabajo de campo lo ha tenido que posponer.
Al terminar el día, volvemos a casa. En nuestro camino no hay señales de la cruenta batalla que según ciertos medios se ha librado en Kabul. Los mismos coches. La misma gente. El mismo polvo y las mismas luces de colores en los pequeños comercios.
La rutina del día a día no cambia. Un día más volvemos a nuestro trabajo. Y a partir de cierto momento ya nadie recuerda que unos días antes hubo veinte suicidas cargados de explosivos dirigiéndose a sus objetivos estratégicos.
Solo la imposibilidad de salir el fin de semana de la urbanización, como tantos otros fines de semana, nos recuerda que estamos en una situación de riesgo.

lunes, 4 de enero de 2010

Sleep or Read

Yesterday I woke up at 5h00. Just then the praying on the city speakers started. Impossible to catch up the sleep.
I thought about some training, but then I decided to start with a new book. El llano en Llamas was done, and part of my day had gone on deciding which was to be the next one.
It was already decided. Vivir para Contarla was the chosen one. Until 5h00 am. And some praying. Then Faust popped up, and, somehow, It seemed to be a very logical choice.
I never thought about reading Goethe before. I do not read theater. I do not read at 5h00 (well, that´s not really true. sometimes, back home from a party, the alcohol hits in a strange way...). But there I was. Still night. No electricity in the house. Holding my lintern whilst going through Faust´s thoughts.
And now I have to go till the end. I must now what happens to him. And I cannot wait until another early wake up.
At some point of time, I might tell what do I think about think about him. May be also say something about Wagner. Probably nothing about God.
And I do not even know If Goethe fits into the criteria. He is dead. Sure. Was he also an alcoholic?
What music to listen to whilst reading this? don´t be to obvious in the answer to this question

jueves, 24 de diciembre de 2009

Navidades?

Cómo son las Navidades en Kabul?
No hay luces por las calles, ni anuncio de Freixenet. El Almendro no vuelve a casa y si hay muñecas no son de Famosa.
Los operarios locales, demostrando comprensión por las tradiciones occidentales entregan tarjetas de navidad, especialmente a los que creen son católicos.
Hay un responsable logístico que busca los pavos, el Moet&Chandon, los voluntarios para cocinar... y los reúne en una casa el día 24 por la noche. Alguien se ocupa de la música, hay una brigada de limpieza, en un momento determinado los mayores se retiran a sus respectivas casas y entonces la fiesta empieza...
Hay una chica que propone su casa como lugar de la fiesta y se come el marrón de poner orden.
Hay un día 25 soleado, con resaca, comida de Navidad, sauna y película. Qué pelicula? Bee movie.
No hay regalos. O a mí no me los han hecho! Tampoco yo he hecho regalos. He llevado pastel a los guardas, hecho ejercicio y propuesto ver "Cool Hand Luke" (La leyenda del indomable - horroroso título en España).
Lou Reed nos ha dicho que es un día perfecto a la hora de comer. Nos lo hemos creído, aunque hemos decidido no caminar por el lado salvaje. Alguien ha ofrecido salón y crepes para la película.
El 27 es fiesta. Local. Banderas a la calle. Multitudes. Nosotros estaremos en la urbanización. Veremos que pasa en Al Jaezera, seguiremos haciendo ejercicio, preparando informes, cocinando, leyendo, viendo películas, escuchando canciones.
Ah, Feliz Navidad!!