jueves, 26 de abril de 2012
Oueah
viernes, 13 de abril de 2012
La Feria del Libro
Un tipo duro al que, las penurias y sentimientos de los judíos venidos de toda Europa no le hacían reducir su tarifa habitual.
La librera, que desde hacía un rato me miraba con una mezcla de curiosidad y aburrimiento, seguía mis movimientos callada, hasta que, decidí preguntarle.
« Si, conozco el libro. No es una historia real o, al menos, no está basada en datos históricos reales. Podría ser que sí, que hubiera existido un Contrabandista Nacido en Canfranc, o en Villanua, que conociera como la palma de su mano todos los pasos, escondrijos naturales y oportunidades que los Pirineos ofrecían a los buscadores de fortuna y otros personajes huyendo de la historia. No hay más ejemplares porque fue una tirada muy pequeñita, un riesgo asumido por una diminuta editorial Zaragozana, quizás conmovidos mas por la ilusión con el que la chica transmitía el producto que con la calidad del relato ».
Pague, lo metí en mi bolsillo y seguí andando. Antes de llegar al final de las casetas, sentía ya el libro quemar dentro de mi bolsillo, y mis ansias por conocer más de este oscuro personaje y por saber si, como en todas las historias clásicas, iba a transformarse tras encontrar, entre las personas a las que ayudaba a cruzar, a una mujer.
Decidí entrar en el Parque Bar, buscar una mesa un poco apartada, pedir una cerveza bien fría y, abrir el libro. El contrabandista, que a estas alturas ya sabía que se llamaba Florencio Tolosana, era un tipo rudo, de pocas palabras y menos vicios. Trabajaba para vivir y, desde el final de la guerra civil, cuando había vuelto a Canfranc, pasaba la mayor parte del tiempo en el monte.
No parecía tener cuentas pendientes con nadie en el Valle del Aragón. Ningún falangista intento que lo detuviera ni, en los círculos de los represaliados se conocía historias de abusos contra los camaradas fieles a la republica.
Debía ser pues lo que parecía, un hombre sin un pasado interesante que contar y con un incierto y duro porvenir.
Parece ser que, después de su llegada, y aprovechando el éxodo de los republicanos hizo un buen negocio, abasteciendo a los vencedores, al mismo tiempo que hacia cruzar a los vencidos. Nadie nunca tuvo un reproche, era discreto, callado y proveía de lo que necesitaban a aquellos que tenían con que pagarlos. Nadie hacia preguntas.
Poco a poco, el negocio fue cambiando. Los alemanes ocupaban Europa, la represión contra los vencidos en España suavizaba y un flujo de gente en sentido contrario, buscando llegar a Portugal se acercaba a los Pirineos. Alguien, al otro lado de la frontera, le proporciono sus primeros clientes, una familia alemana que dados los todavía buenos contactos del padre de familia, había conseguido salir de Berlín tan pronto como las primeras hostilidades hacia los judíos se habían declarado.
Después de 3 días de viaje en el, todavía rutilante Mercedes que habían vendido en Pau, consiguieron llegar al borde de la frontera. Allí, sus distinguidas ropas, poco apropiadas para lo que se avecinaba, atrajeron pronto la atención de los « con seguidores » y pronto, estuvieron en manos de Florencio.
Parece ser que sus primeros clientes no fueron fáciles, aunque le procuraron pingues beneficios. Gente de la clase alta alemana, que lo trataban como a un criado analfabeto. Florencio, que solo hablaba el francés justo para comunicarse con los que le proporcionaba las mercancías en Urdos, no conseguía comunicarse con esas gentes.
En realidad tampoco lo necesitaba. Lo único que necesitaba es que, le dieran la mitad de la suma acordada al principio del trayecto y, la otra mitad, una vez estuvieran en la estación de tren de Canfranc, donde partirían hacia sus nuevas vidas.
Llegada ya la hora de comer, decidí comerme un bocadillo allí mismo y seguir leyendo, seguir buscando el punto de inflexión, la transformación de este zafio, vulgar superviviente en un luchador por la libertad.
Así que, mientras devorada rápidamente mi bocadillo, seguía dándole vueltas a esta transformación, o quizás al encuentro con ese famoso músico que por las noches en los pirineos, recordaba, afinando su viejo violín las noches de la Opera de Viena.
Ensimismado como estaba en leer, comer y desarrollar mi propia historia paralela, no me había dado cuenta de que el Parque Bar se había ido llenando de gente y de que, precisamente, la librera estaba sentada a solo dos mesas de la mía.
Tras un intercambio de sonrisas, decidió trasladarse a mi mesa y, al confirmar que, estaba leyendo el libro que le había comprado, me pidió disculpas: « no he sido todo lo sincera que hubiera debido. El libro que te ha llevado y que, veo que estás leyendo, lo he escrito yo, pero me ha dado un poco de corte decírtelo porque, tú debes ser el único desconocido que lo ha comprado. El resto, parientes, amigos y compañeros de la Editorial ».
“Ah, también te he mentido en otra cosa, Florencio, era mi abuelo”
sábado, 24 de marzo de 2012
No soy un fulano con la lágrima fácil
viernes, 28 de octubre de 2011
What about me?
So today, and before we cut the generator (so i have to cut de crap fast and go straight to the point), I am doing so. Giving an update, telling what I have been doing and what I am supposed to do next.
I am writing from Makanza, or Mankanza, a small village on the beach of the Congo River, in the DRC side. I have come here as part of a routine visit to all the bases where we have on - going projects. That might not mean a lot to you now but, this means 3 bases in the Equator, 1 in the Oriental Province, 2 bases in Sud Kivu and 1 Base in Katanga, plus de coordination bases in Bukavu and Kinshasa. Telling it this way, it sound a lot, and it is loads of kilometres in a huge country as DRC, where there is mostly no roads, and most of the communications must be done using the river/lake transport and the aleatory ECHO or UN flights.
So that's the place where I am. You know what I do. Logistics. So I am responsible to the logistics in this country for the organisation, trying to bring in goods and people, storing them (the goods) and taking them to the places where they are needed (the goods, and the people). Basic staff if I had not told you before about the transport complexities of this country.
When I say that I do it, it is not true. There is always somebody else who does it. I try to put all of them together, get them deliver good results, protect them from the frustrations of all expats who thinks that, if DHL can deliver with 24 hours from London to New York, it should not be so difficult to do the same within one country.
And they are so wrong. It hardly ever happens. When we, all logisticians, sit together around one table we share deceivement, anger and, definitely some beer. Because beer is the only thing is always there, on time, even cold. Price is other story. The prices raise as the difficulties with the transport, and believe me, to bring beer into some places of this country is really difficult.
So that what I do, and what I have been doing for nearly the last six months and. in one month I am finishing doing so. I will pack my bags, and fly back to Spain, get some real food, good sleep, clean my bike, and start getting ready for my skiing season.
What's next? Maybe is up to ICRC, or any other organisation who proposes me to go somewhere else.May be I find a job in Europe. May be you have some tip, a brilliant idea or you need a logistician, cost optimiser, project enable, or whatever you can call me these days.
The only sure thing is that, in one month, I will be back in Huesca. And that alone already sounds great :-)
martes, 25 de octubre de 2011
Yo le quería contar que el azar ...
lunes, 11 de julio de 2011
Y por qué no había pensado en ésto?
- Hola Ruben, que tal estas? y donde? Hace unas semanas lei tu post en Facebook en relacion a los libros y te quería haber escrito entonces, pero me fui de vacaciones y se me fue pasando, asi que te escribo hoy sin falta, no se si te servira de inspiración... Hace unos meses estaba hablando con una amiga sobre libros y me recomiendo dos, uno era The Horse Boy, y otro Memoirs of a Geisha. Al cabo del tiempo me compre el primero. Asi que llevaba en la cabeza comprarme el segundo cuando lo viera. Vivo en Greenwich y hay un mercado muy chuli los fines de semana, venden de todo, comida de todas partes, muniecos, bolsos, camisetas ect. pero también hay un puesto de libros de segunda mano, y cual seria mi sorpresa al encontrarme el de Memoirs of a Gheisha, asi que por £3 libras no lo dude ni un segundo. Se nota que esta usado y bien usado, (le tuve que poner pegamento en el lomo para sujetar unas paginas que se habían despegado). A mi eso no me importabal, total, me iba a llevar el libro a la playa y estaba preparada a que se llenara de arena, agua, crema... Estando en casa vi la dedicatoria: Sheila P_lcus March/April 1999 Hawaii Me hizo gracia que el libro hubiera viajado de Hawaii a Londres y yo me lo fuera a llevar a Espania. Creo que una vez que me lo lea se lo pasare a una amiga que le encanta leer pero la pobre destroza los libros, incluso los que no son suyos... Asi este ya viene roto y no se sentira tan mal. Lo firmare tambien y le dire que lo siga pasando... Bueno, un beso Laura
sábado, 25 de junio de 2011
Historia de un libro
Ese va a ser el título. Decidido. Y voy a contar de qué va el tema. Incluso a pedir vuestra ayuda. El narrador de mi historia es un libro. Un libro que pasa de mano en mano, y viajando en el fondo de una mochila.
El lugar donde empieza la aventura de este libro, que nos cuenta las costumbres sobre sus dueños, lo he puesto yo.
De momento no os lo voy a dejar leer, pero estoy bastante orgulloso. Un primer capítulo clásico, de introducción del personaje principal, el libro, y de cómo empezó su peregrinar, desde una librería en Londres, hasta un pequeño pueblo de un país en África Central. Describe a su primer compañero de viaje – que sería yo – y sus manías – las mías – y al que se lo entrego.
A partir de aquí, la novela tomará el rumbo que queramos. Cuál será su nuevo destino? Si alguna vez habéis llevado un libro con vosotros durante un viaje, y, después de leerlo se lo habéis entregado a alguien, o habéis soñado con hacerlo, o lo queréis inventar, y os apetece que lo sume al viaje de mi libro, enviadme unas líneas.
Así es que todavía no sé cómo acabará sus días este libro de bolsillo. Espero que me ayudéis a decidirlo.